
3 Hábitos que alimentan tu ansiedad sin que te des cuenta
La ansiedad no siempre llega de golpe. A veces crece despacio, alimentada por cosas que hacemos todos los días y que parecen completamente inofensivas. 🚧 1. Evitar lo que te genera miedo Cuando algo nos asusta, el primer impulso es alejarnos y tiene sentido: evitar hace que nos duela menos en el momento. El problema es lo que pasa después. Cada vez que evitás una situación, tu cerebro aprende que esa situación era realmente peligrosa. La próxima vez, la alarma va a sonar más fuerte… y así, sin darte cuenta, lo que evitás se hace cada vez más grande. Qué podés hacer: No hace falta enfrentar todo de golpe. Empezá por algo pequeño relacionado con lo que evitás. Cada experiencia concreta le enseña al cerebro que podés tolerarlo, y poco a poco el miedo pierde intensidad.


